Adolescentes

Terapia para adolescentes, en español e inglés.

Con licencia en Texas — trabajo únicamente con personas que se encuentran en Texas.

Esta página está escrita para el papá o la mamá que la está leyendo tarde, cuando todos los demás ya se durmieron. Algo no está bien con tu hija — casi siempre es una hija en esta consulta — y no logras nombrarlo. Se puso callada. Está más irritable. Bajaron las calificaciones, cambiaron los amigos, o esa chispa que le veías se apagó y no sabes dónde quedó.

No estás exagerando. La adolescencia de ahora es más difícil que la que la mayoría de nosotros vivimos, y no es una frase de moda — es lo que veo en la consulta.

Lo que suelo trabajar

La mayoría llega con alguna combinación de lo mismo: autoimagen convertida en pelea con el espejo, las fotos, la comida y un teléfono que nunca deja de comparar; ansiedad que ya no ayuda y se apoderó del día; depresión que no siempre se ve como tristeza, sino como una planicie — nada entusiasma, todo pesa el doble.

Y encima está la presión particular de ser la primera. La primera de la familia a la que se le entregó todo. La primera que habla inglés tan fácil como español. La primera a la que le tocó traducirle el mundo a los padres que le dieron todo. Muchos adolescentes en esta frontera cargan una versión de eso, aunque nunca se haya dicho en voz alta. Que a alguien le hayan entregado todo no es lo mismo que sea libre.

Sobre las autolesiones — de frente, con calma

Si viste marcas, encontraste algo que te asustó, o escuchaste una frase que no se te olvida — tómalo en serio, y por favor no te derrumbes delante de ella. Las autolesiones son más comunes de lo que la mayoría de los padres imagina y casi nunca tienen que ver con querer morir; suelen tener que ver con no saber a dónde llevar lo que se siente. Se tratan, responden a la terapia, y no significan que hayas fallado como papá o mamá.

Sí significa que tu hija necesita un cuarto que no sea su recámara, y una persona además de ti.

Si tu hija o hijo está en peligro ahora

La terapia no es un servicio de emergencia. Si tu hija o hijo está en peligro, llama al 988 o al 911. Pedir ayuda no es exagerar — es hacer lo que hay que hacer en ese momento.

En el idioma en el que tu hija piensa

Para muchos adolescentes bilingües, el inglés es la voz de la escuela y el español la de la casa. En sesión puede moverse entre los dos, o quedarse en el idioma donde piense con más honestidad. Tu hija o hijo puede hablar conmigo en el idioma en el que se sienta más cómodo.

Cómo son las sesiones

Las sesiones son de 60 minutos, en español o inglés, por videollamada segura en cualquier parte de Texas o en persona en Laredo, Texas. La primera sesión usualmente incluye a los padres. Después la mayor parte del trabajo es entre tu adolescente y yo, con revisiones periódicas para que no quedes en el aire. Los detalles específicos de edad, consentimiento y confidencialidad los confirmamos con la familia antes de empezar.

Preguntas de los padres

¿Los padres van a las sesiones?

La primera sesión suele incluir a los padres para entender el contexto y acordar cómo trabajamos. Después la mayor parte del trabajo es entre tu hija o hijo y yo, con revisiones periódicas para que no queden en el aire. Los acuerdos los ponemos en voz alta desde el principio.

¿Van a contarme todo lo que diga mi hija?

No. Los adolescentes necesitan un espacio propio, y ese espacio depende de la privacidad. Los padres reciben los temas generales y cualquier asunto de seguridad, no los detalles. Los detalles específicos de consentimiento y confidencialidad los confirmamos con la familia antes de empezar, porque dependen del caso.

¿Qué edades atiendes?

Trabajo con adolescentes. El rango exacto y los detalles de consentimiento los confirmamos con la familia en la consulta inicial, para asegurarnos de que soy la persona indicada para tu hija o hijo. Si no lo soy, te ayudo a orientarte hacia alguien que sí.